Beasain · Gipuzkoa
Blog4 de octubre de 2026

Suno, Udio y las discográficas: en qué punto está la guerra de la música con IA

BUNKER ESTUDIO
Suno, Udio y las discográficas: en qué punto está la guerra de la música con IA
Hace dos años, la industria musical demandó a Suno y a Udio, las dos plataformas que generan canciones enteras a partir de un texto. La acusación: haber entrenado sus modelos con grabaciones protegidas sin pedir permiso. Hoy el panorama es bastante más raro: algunas de esas mismas discográficas ya son socias de las empresas a las que demandaron.
  • Universal y Udio llegaron a un acuerdo en octubre de 2025. Udio se comprometió a desarrollar modelos con música licenciada y a lanzar una plataforma conjunta.
  • Warner y Suno cerraron el suyo en noviembre de 2025. Suno entrenará modelos solo con música licenciada de Warner, y los artistas de Warner que quieran podrán ceder su voz o su estilo a cambio de una compensación.
  • Universal y Sony siguen en los tribunales contra Suno. En agosto de 2026, el juez del caso permitió que se acuse a Suno de haber descargado audio de YouTube (stream ripping) para entrenar su IA, pero rechazó ampliar la demanda de 560 a más de 61.000 canciones. Con 560 temas, la indemnización máxima teórica ronda los 84 millones de dólares; con 61.000 habría superado los 9.000 millones.
Es decir: la gran pregunta —¿es legal entrenar una IA con música ajena sin licencia?— todavía no tiene respuesta definitiva. Deezer, la plataforma de streaming, tiene un detector de música generada por IA desde 2025. Según sus cifras, alrededor del 44 % de las canciones nuevas que se suben ya están hechas con IA. Pero esas canciones solo suponen entre el 1 y el 3 % de las escuchas, y gran parte de esas escuchas son fraudulentas (bots inflando reproducciones). Traducido: se sube muchísima música con IA, pero casi nadie la escucha. No voy a hacer el discurso apocalíptico. La IA ya está en los estudios desde hace tiempo: hay plugins que separan pistas, limpian ruido o ayudan a afinar. Yo, por ejemplo, uso Ozone, que tiene un asistente con IA para el mastering, como punto de partida. Pero el oído y la decisión final siguen siendo míos. Bien usadas, estas herramientas no quitan trabajo; dejan más tiempo para lo importante. Pero hay una diferencia enorme entre usar IA como herramienta y pedirle a una web que te haga "una canción de rock triste". Lo segundo puede sonar correcto, pero no es tuyo: no hay una banda tocando, no hay una toma que salió mejor de lo esperado, no hay decisiones. Y el público, de momento, lo está notando: las cifras de Deezer lo dicen. Si estás grabando tu disco, mi consejo es simple:
  • Lo que te diferencia es lo que solo tú puedes hacer: tu voz, tu forma de tocar, tus canciones. Eso es justo lo que una IA no puede copiar sin ti.
  • Si usas IA en algún paso (una maqueta, una idea de arreglo, separar pistas), apúntalo. Las plataformas y distribuidoras están endureciendo las normas y es mejor saber qué has usado.
  • Cuida tus derechos. Si firmas con un sello o una distribuidora, lee qué dicen los contratos sobre IA y sobre el uso de tu voz.
Seguiré el caso de Sony y Universal contra Suno, porque lo que se decida ahí va a marcar cómo se trabaja en los próximos años. ¿Tú qué opinas: herramienta o amenaza? Escríbeme y lo debatimos.
Fuentes:
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